Siempre decimos que las palabras son como puñales,
puñales que te clavan a la espalda sin esperarlo,
que vienen de la persona menos pensada.
Pero más que las palabras,
lo que más duele es lo que viene detrás,
es la decepción.
Decepción por parte de aquello que más querías,
de aquella boca que soltaron esas palabras,
de aquella cara tan conocida y ahora tan extraña.
Y es que la decepción nunca nadie se la espera, y si lo hiciera, no sería decepción.
jueves, 26 de octubre de 2017
sábado, 7 de octubre de 2017
Otoño.
Estamos en esa estación del año en la que no sabemos si acercarnos porque hace frío o separarnos porque nos damos calor.
No sabemos si las nuevas etapas acabarán con nosotros o nos harán más fuertes,
si nos gustará lo que viene o queremos quedarnos estancados en el verano.
Pero de lo que sí estoy seguro es de que las hojas caen ante tus sonrisas,
de que el viento sopla cada vez que bailas,
y de que mi mundo tiembla cada vez que me miras.
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