lunes, 20 de noviembre de 2017

Noche tras noche.

Por fin es de noche,
estás deseando llegar a tu cama,
tu fiel compañera,
tu fiel consejera.

Te da igual que la habitación esté patas arriba,
lo único que quieres es meterte en ella,
taparte con la manta hasta el cuello y pensar.

Quieres que la almohada haga el trabajo por ti,
que arregle tus problemas en un abrir y cerrar de ojos,
que te aclare todas tus ideas y te diga qué es lo correcto.

Y es que, cuando quieres llegar a una conclusión, ya estás demasiado dormida como para salvar el mundo.

Y así, pasas noche tras noche mientras tu almohada aguanta tus lágrimas, tus sonrisas y guarda tus secretos. 



domingo, 5 de noviembre de 2017

Te he visto.

Y es que te he visto en tus mejores momentos,
te he visto crecer,
querer al mundo entero,
gritar a los cuatro vientos que me quieres.
He visto en tus ojos amor,
ilusión,
pasión.
Pero también ira,
tristeza y dolor.
He visto como caías de lo más alto del mundo,
como me dabas tu mano para ayudarte, 
para levantarte,
cómo escondías tus secretos y dolores,
cómo calmabas todo aquello sin pedir ayuda.

Y es que lo más cruel que ha podido hacer este mundo ha sido quitarte esa sonrisa tan bonita de la boca.